Censurar PDF

Nombres, cifras y zonas marcadas se borran del archivo, no se tapan con un rectángulo negro, y un informe lo demuestra. Todo en tu navegador.

Abrir en PDF ARENA

Elimina, no tapa

La página censurada se rasteriza. Debajo no sobrevive ningún objeto de texto.

Lo encuentra por ti

Correos, teléfonos, documentos de identidad, IBAN y tarjetas, comprobados con su propia aritmética.

Lo demuestra

El resultado se vuelve a abrir y se busca. Recibes el informe con las dos huellas.

Censura que elimina, no que tapa

Un rectángulo negro dibujado sobre un nombre no es censura. Es un dibujo. Abre ese fichero en otro visor, selecciona la zona, copia, pega: el nombre sale entero, porque el objeto de debajo nunca se tocó. Redacciones de periódicos y despachos de abogados han filtrado documentos exactamente así. Aquí funciona al revés. Aplicas una censura y la página que la lleva se rasteriza: una imagen de sí misma, con tus zonas pintadas en macizo. Debajo del negro no sobrevive nada. En esa hoja no sobrevive ni un glifo. Las páginas que no marcaste se copian tal cual, así que un contrato de cincuenta páginas con dos líneas censuradas conserva sus vectores, sus enlaces y sus palabras seleccionables en todo lo demás. Todo ocurre dentro de tu navegador. No se sube nada.

Cómo censurar un PDF

1

Abre tu PDF

Suelta el fichero. Se queda en tu máquina y, una vez cargada esta página, la herramienta sigue funcionando con la red apagada.

2

Revisa lo encontrado

Correos, teléfonos, documentos de identidad, IBAN y tarjetas llegan con un nivel de confianza y el motivo de cada uno. Eliges tú.

3

Añade lo que falte

Persigue una palabra o una expresión regular por todo el documento, arrastra una caja sobre una firma o marca una hoja entera.

4

Aplica y lee el informe

La salida se vuelve a abrir, se le extrae el texto y se busca cada valor oculto. Ves las comprobaciones y descargas un informe con las dos huellas.

Qué se elimina y cómo se comprueba

La detección lee el texto tal como lo guarda el fichero, nunca un volcado aplanado. Los fragmentos se vuelven a coser en líneas de lectura, así que un teléfono partido en tres sigue apareciendo mientras una columna de tabla deja de pegarse a su vecina, y solo entonces manda la aritmética: la letra de control de un DNI, módulo 97 sobre un IBAN, Luhn en una tarjeta. Lo que no cuadra con las cuentas llega como simple patrón, con menos confianza y etiquetado. Nada se aplica a tus espaldas. La aplicación va en tres fases. El orden importa. Cada hoja marcada se rasteriza y se pintan sus cajas; después se releen nueve puntos dentro de cada caja para confirmar que esos píxeles se han puesto negros, porque un canvas que pasa del tamaño máximo del navegador acepta órdenes de dibujo y no pinta nada sin avisar, y ese silencio es justo por donde la censura acaba siendo cosmética. La escritura no empieza hasta que todas las hojas pasan. Los metadatos, las anotaciones, los adjuntos, el JavaScript incrustado y las acciones de apertura caen después, según tus interruptores. La última fase convierte una afirmación en un hecho. El PDF terminado se reabre por una ruta de código distinta, se le extrae el texto y se persigue de nuevo cada valor oculto, sin separadores y sin distinguir mayúsculas. De las hojas rasterizadas se comprueba que devuelven cero caracteres. De los metadatos, que están vacíos. Si algo falla, el trabajo se declara fallido y no aparece ninguna descarga. El informe guarda el SHA-256 de entrada y de salida, cada comprobación con su veredicto y cada valor eliminado como huella más sus dos últimos caracteres: bastante para reconocerlo, inútil para reconstruirlo.

Por qué esta

Todo se ejecuta dentro de tu navegador. El documento no va a nadie.

DNI, NIE, IBAN y números de tarjeta validados por su propia aritmética, no adivinados por la forma.

Cada trabajo cierra con una pasada de verificación, y una comprobación fallida significa que no hay descarga.

Preguntas sobre censurar PDF

Respuestas cortas, límites incluidos

¿Se puede recuperar el texto censurado?
No desde las hojas que lo llevan. Esas se rasterizan, así que los glifos desaparecen y bajo el negro no queda nada. Se comprueba, no se supone: cada trabajo reabre el PDF terminado, le extrae el texto y persigue todos los valores eliminados. Si aparece uno, no te llega ningún fichero.
¿Todo el documento se convierte en imagen?
Solo las hojas que marcaste. Las demás se copian como estaban, con sus vectores, sus enlaces y sus palabras seleccionables.
¿Qué pasa con los metadatos y los adjuntos?
Por defecto se vacían el título, el autor, el asunto, las palabras clave y el paquete XMP, y caen los adjuntos, los scripts incrustados, las acciones de apertura y las definiciones de formulario. Cada cosa es un interruptor que puedes desactivar.
¿Funciona con PDF escaneados?
Las cajas sí: arrastras y esos píxeles desaparecen para siempre. Las propuestas automáticas necesitan capa de texto, así que una fotografía pura no da ninguna. Pásale OCR antes.
¿Se envía algo a un servidor?
Nada. La detección, el borrado y la verificación se ejecutan en tu navegador con pdf.js y pdf-lib. El informe también se monta en tu máquina, y lo que descargas nunca salió de ahí.

Actualizada el